Diversos actores acusan negocio inmobiliario tras Parque Científico “PACyT”

[resumen.cl] Estudiantes, egresadas/os de la Universidad de Concepción, organizaciones ambientalistas, pobladores/as de la Agüita de la Perdiz y arquitectos, entre otros actores de la comunidad penquista, están denunciando que detrás del Parque Científico y Tecnológico del Biobío (PACyT) se esconde un negocio inmobiliario. Esto porque de las 255 hectáreas que se urbanizarán del Cerro Alto Caracol sólo 90 son para el proyecto y sobre el resto -que constituyen cerca del 60% de la urbanización- no se tiene ninguna información sobre su futuro.

Durante las últimas semanas se han realizado diversas asambleas y actividades informativas sobre las implicancias negativas del Parque Científico y Tecnológico del Biobío (PACyT) en la Universidad de Concepción, así como en la población Agüita de la Perdiz, sector que se podría verse gravemente afectado por las consecuencias de la extensa urbanización a un costado de la tradicional población penquista.

Agüita la Perdiz y el Barrio Universitario, los dos principales sectores afectados por la urbanización. Atrás el Cerro Alto Caracol que será intervenido en 255 hectáreas

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La Universidad de Concepción, que se encuentra celebrando sus 100 años este 2019, está recibiendo críticas por su gestión en torno al PACyT, que ha sido cuestionado por diversas juntas de vecinos, la ONG CODEFF y sus propios estudiantes por no contar ni siquiera con un Estudio de Impacto Ambiental, así como por estar emplazado en el área de influencia de la Reserva Nacional Nonguén, y por su vocación marcadamente inmobiliaria y empresarial.

En conversación con RESUMEN el estudiante de geografía Carlos Pérez criticó el fraccionamiento del proyecto, ya que se utilizó públicamente el nombre de Parque Científico y Tecnológico del Biobío para conseguir el financiamiento del Gobierno Regional, así como para presentarlo frente a la ciudadanía. Sin embargo, en la práctica el proyecto es en realidad una urbanización de los fundos La Cantera y El Guindo detrás de la Universidad, en el Cerro Alto Caracol. Según el entrevistado hay una jugada comunicacional al presentar un supuesto Parque Científico, y en realidad ingresar un proyecto de urbanización de más de 250 hectáreas sin siquiera un Estudio de Impacto Ambiental.

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En 2010 se ingresó una Declaración de Impacto Ambiental (DIA) con el nombre de Parque Científico y Tecnológico del Biobío, sin embargo se retiró ese mismo año. Posteriormente se volvió a ingresar una DIA pero bajo el nombre de Loteo del Fundo La Cantera y El Guindo. En el año 2014 se aprobaron para el proyecto los dineros del Fondo Nacional de Desarrollo Regional a través del CORE, al que se presentó como PACyT, siendo en realidad es una urbanización.

Un punto central de las críticas según Carlos Pérez es que el proyecto pretende urbanizar 255 hectáreas, pero solo 90 son para el PACyT, frente a lo cual surge la pregunta ¿Para quién son las restantes 165 hectáreas? Es en este punto cuando el entrevistado afirma que según el estudio que él ha hecho al proyecto, todo indica que estaríamos ante un eventual proyecto inmobiliario al estilo de un «Andalué 2.0». En definitiva intervenir zonas con alto valor simbólico para la comunidad penquista en beneficio de los sectores más acomodados de la ciudad. Algo similar a cómo recientemente el Estado ha entregado sin problemas a empresarios la privatización y urbanización del Santuario de la Naturaleza de la Península de Hualpén a empresarios como Felipe Yaconi o los Navarrete Rolando.

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Diversos rayados contra el PACyT están en la Universidad de Concepción

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Académicos como el profesor y arquitecto J. Antonio Zelada Espinosa sostiene directamente que en este proyecto tiene una vocación inmobiliaria. El profesional conformó parte del equipo encargado por la propia Universidad para realizar un estudio interdisciplinario que desestimó la creación del PACyT en dichos terrenos, trabajo que le costó a Zelada la desvinculación con el proyecto y el abandono de todo el estudio que realizó. Según expresa, han sido propuestos para desarrollar el Parque Científico "ejecutivos del negocio ultra  inmobiliario, como son las empresas Aitué y Valmar". El ex académico de la Universidad de Concepción desde el año 2014 que viene además advirtiendo que este proyecto de urbanización busca conectar caminos automovilísticos desde el sector de Chiguayante, lo que abre la posibilidad para una posterior urbanización de más sectores del Cerro Caracol, afectando aún más el área de influencia de la Reserva Nacional Nonguén, así como la calidad de vida del Barrio Universitario y la Agüita de la Perdiz, debido al aumento del flujo automotriz en estas zonas residenciales.

Por otro lado la empresa inmobiliaria y de obras civiles a cargo de la urbanización de las 255 hectáreas es Valko. Según informó La Opinión de Chiloé esta empresa estaría involucrada en la contaminación del Río Huenque en las obras de construcción de la ruta Chacao-Linao. También en el daño ambiental por extracción de áridos en la Playa de Quemchi, así como daño por intervención ilegal del Río Buchupureo. Además en obras de Valko para la empresa Aguas Andinas falleció un trabajador durante abril de 2019.

Cangrejo Tigre especie en la zona en peligro de extinción

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Siendo que se le otorgó un financiamiento público en torno a 14.000.000 millones de pesos, es decir un porcentaje importante de todos los Fondos de Desarrollo Regional (FNDR), de todas maneras y por todos estos cuestionamientos señalados es que el Parque Científico y Tecnológico del Biobío, a pesar de la publicidad que medios de comunicación le han entregado al llamarlo exageradamente como el "Silicon Valley" del Biobío, constituye un proyecto altamente cuestionable desde muchas miradas, como la urbanística, la cultural y la socioambiental. Además no debe olvidarse que no fue consultado a la comunidad.

Con esta imagen la Universidad vende el proyecto PACyT a la ciudadanía y las empresas interesadas en instalarse ahí

Llama la atención la cantidad de dineros públicos para un proyecto privada. La propia cabeza de la universidad de Concepción, Carlos Saavedra que logró triunfar en las últimas elecciones de rector a través de un discurso progresista y de mayor participación de la comunidad se encuentra impulsando un proyecto que precisamente no ha sido consultado a la comunidad penquista. En una entrevista reciente el rector manifiesta el espíritu empresarial del PACyT mediante las siguientes palabras: "nos interesa especialmente el área científica y tecnológica, pensando en atraer capital, intereses empresariales en el ámbito de la innovación y emprendimiento que desarrollen; por ejemplo, centros de investigación que atiendan necesidades regionales y también intereses comerciales de las empresas inicialmente centrados en tecnologías de la información y comunicación, sensorización y robótica para la minería y su eventual instalación en el Pacyt". Es decir un Parque Científico que no pone el centro en el desarrollo de la comunidad o los desafíos socioambientales de nuestra época marcada por el cambio climático, la desiagualdad social y la pérdida de biodiversidad, sino que un Parque Científico especializado para los mismos sectores empresariales que han sido los grandes culpables de la debacle socioambiental que hoy atraviesa la humanidad.

Rayados se refieren al rector de la Universidad de Concepción

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Estamos así ante una gran cantidad de dineros públicos que están siendo utilizados para generar una enorme urbanización sin Estudio de Impacto Ambiental y que al parecer viene a entregar cerca del 60% de su superficie a empresas privadas o inmobiliarias que lucrarían con este espacio de alto valor ecológico y cultural como lo es el cerro alto Caracol, inserto en el área de influencia de una Reserva Nacional, la reserva Nonguén. Este tipo de proyectos además truncan la posibilidad de transformación de la ésta en Parque Nacional, lo que ampliaría sus posibilidades de expansión y cuidado, así como brindar la posibilidad de que el Gran Concepción cuente con un Parque Nacional a pocos kilómetros del centro de la ciudad, entregando una serie de beneficios culturales, educativos y socioambientales a la comunidad.

Es así como se está sacrificando la creación de un futuro Parque Nacional por la creación de un «Parque Científico» principalmente para las empresas y un «Parque Inmobiliario» principalmente para las constructoras.

 

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