
Sr. Director
El martes 08 de abril se sabrá si Jacqueline Sepúlveda Carreño o Paulina Rincón González se quedarán como quien encabece la Rectoría de la Universidad de Concepción hasta el año 2030.
Los titulares de las noticias se han concentrado en que, efectivamente, la UdeC tendrá su primera rectora mujer tras más de 100 años de historia, pero poco se ha concentrado en los planteamientos políticos de ambas candidaturas.
Y es que esa dinámica se respira hace tiempo al interior de los tres campus de la casa de estudios; un fenómeno que ha salpicado, también, a las federaciones estudiantiles.
Así, un tema del que ya casi ni se habla es lo vinculado a la triestamentalidad como forma de gobierno universitario. Progresivamente, esta forma de administración y discusión donde tres estamentos se encontraban en pos de un ejercicio democrático, ha ido quedando en el olvido.
Si las y los estudiantes no lo plantean, y tampoco las y los trabajadores de la Universidad ¿Será un tema para la Rectoría?
En el contexto de regresión generalizada que vivimos, donde incluso las casas de estudios vivirán el impacto de un gobierno retrógrado y cavernario, es esencial retomar esta discusión respecto a la gobernanza universitaria.
¿Será que nuevamente se entregará la administración universitaria y la orientación del conocimiento al bolsillo empresarial? O será que, de una vez por toda, la triestamentalidad será la punta de lanza de la comunidad educativa.
Veremos.
Por M. Silva Mardones