Fabián
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Ha partido nuestro compañero Fabián Troncoso Ovando (1968-2016)

16 mayo 2016

Por: resumen.cl

Su velatorio se desarrolla el Gimnasio de Los Cóndores en Talcahuano, hoy martes su funeral partirá desde este lugar a las 14:00, para dirigirse a la iglesia Santa Cecilia en Salinas y desde allí dirigirse al Cementerio N°2 de Talcahuano.

La tarde de este domingo 15 de mayo, a los 48 años de edad, ha partido nuestro compañero Fabián Troncoso Ovando, mueblista, diseñador, músico y artista popular; padre, hermano, hijo, compañero.

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Fabián Troncoso fue parte del equipo fundador del Periódico Resumen, fue el creador de nuestros primeros diseños e imagen, en su taller se concibió gran parte de este proyecto comunicacional, como otros que le precedieron.

Fabián era un hombre de muchas habilidades y una gran sensibilidad artística, muy firme en sus principios y convicciones, por lo mismo decidido en su actuar, el que plasmaba a través de su compromiso y militancia. Desde muy joven unió sus habilidades artísticas y organizativas, pues no concebía el arte ni la vida sin el compromiso con su pueblo.

Desde principios de los 80, inició su participación en los centros culturales, espacios de resistencia contra la dictadura, donde se fraguaron las masivas movilizaciones que nos permitieron salir del horror represivo de ese régimen. Fabián fue parte fundamental del Centro Cultural Alerce, ubicado en su barrio “Las Salinas” de Talcahuano, centro cultural que prolongó su existencia hasta principios de los 90, siendo uno de los últimos de su tipo en desaparecer en el Gran Concepción.

Pasada la medianía de los 80, Fabián inició su militancia política en el Partido Socialista Salvador Allende (PS Allende), militancia “allendista” que mantuvo hasta la desaparición de esta organización en el año 1991.

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Un hecho que marcó mucho a Fabián fue el servicio militar obligatorio, sindicado como “El Rojo” por la oficialidad, debido a lo antecedentes que poseían los milicos de su familia, fue sometido a maltratos y a abusos, sólo por provenir de una familia de trabajadores con conciencia de clase.

Fabián fue parte de la generación de jóvenes que se alzó contra la dictadura militar y que fue traicionada, con la salida negociada y el posterior periodo de transacción política. Las Salinas fue en los 80 una de las zonas mas combativas del puerto en la lucha antidictatorial y Fabián fue parte de esa generación.

A pesar del serio revés que constituyó para quienes lucharon contra la dictadura, la mantención del orden político, social y económico impuesto por la tiranía, Fabián fue de los que persistió en seguir la lucha, a través de lo que él sabía hacer. Nunca faltaron sus manos en la bandera, en la brocha, en la guitarra, su voz en los actos, en las peñas, sus pies en las marchas y en el trabajo organizativo.

En los 90 continuó el trabajo cultural en la población, trabajó en la solidaridad con Cuba, con el pueblo mapuche, en la lucha por la memoria y los derechos humanos, participó de colectivos -formas de organización de aquellos años- y en ellas siempre se caracterizó por su compromiso y su disciplina, siempre aspirando a superar estas etapas, empujando al resto a pasar a otros niveles y terminar con la fragmentación de los luchadores populares.

Entendió que la propaganda era parte esencial para dar vuelta la situación y despertar al pueblo del adormecimiento en que se encontraba. Así, levantó varios grupos musicales, “Mestizo”, “Patria Grande”, con diversidad de estilos, tocando diversos instrumentos, pasando también por diversidad de estilos. Lo mismo en el diseño, la pintura, la serigrafía, todas áreas en las cuales se había formado de manera autodidacta.

Sin embargo, ayer Fabián nos dejó. El Negro se cansó. Además de todos los problemas de trabajo, de vivienda y los que tienen el común de los chilenos, también pagó los costos emocionales de ser parte de la generación traicionada, una generación que apostó todo para terminar con la dictadura y que terminó sufriendo esta democracia pútrida.

Es muy complejo para nosotros despedir a un compañero en estas circunstancias, resulta muy dolorosa su partida. Sólo nos queda ser más exigentes con nosotros mismos, fortalecer nuestro compromiso, nuestra responsabilidad, actuar con decisión para que el día de mañana tus hijos, nuestros hijos, puedan vivir en una sociedad mas justa y libre.

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